domingo, 3 de noviembre de 2013

Seducir o ser seducido…

Si tenemos dos ojos, dos oídos, dos riñones, ¿Por qué tenemos un sólo corazón? El autor de las 48 leyes del poder, Robert Greene escribió el libro “El arte de la seducción”,  que describe nueve tipos de seductores en el mundo cada uno posee un rasgo de carácter particular. El libro menciona algo obvio y que a veces olvidamos todos,  tenemos el poder de atracción, la capacidad de gustar a gente y mantenerla conquistada, pero sin embargo no todos nos damos cuenta de esa virtud.
Algunas frases  que me gustaron dentro del libro mencionan a Rene Girard: “[Una persona] deseara un objeto mientras esté convencido de que es deseado por otra persona a quien admira”; Albert Camus “Ya sabes lo que es el encanto: un modo de que te digan que si sin siquiera tener que preguntarlo”;  otro autor Pierre Marivaux:  “ Las coquetas saben cómo complacer; no como amar, que es por lo cual los hombres las aman tanto”.
Durante mi lectura el autor también menciona,  que hay que siempre ser diferentes, eso incluyen maneras  de ser sorprendentes y estéticos,  no vulgares como a veces vemos a diario en nuestro país; introducir nuevas tendencias y nuevos estilos  constantemente con dirección a lo más novedoso y eso hay que demostrarlo con total confianza en sí mismo.  La mayoría de personas  son inseguras, egoístas y vanidosas;  pero eso provocara que nos terminen admirando e imitándonos.  El hecho de que te imiten ya es una muy buena señal de tus poderes de seducción.

Asimismo, en los últimos años la libertad sexual ha avanzado y cambiado mucho, para bien o para mal. Sin embargo, los papeles de los géneros están cambiando, pero eso ya ocurría antes. La sociedad siempre será un estado de flujo constante pero hay algo que no cambia las masas se ajustan a lo que se considere normal para su época.
El libro realmente le pone a desarrollar el personaje seductor que nos brindara poderes ilimitados y nos da la respuesta a nuestra pregunta inicial,  la cual es: “Porque nuestra misión es encontrar, provocar y seducir al otro para obtener lo que queremos”.





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