El día a día en cualquier ciudad, por pequeña que sea, los millones de automóviles y solo con
levantar nuestra vista cuando estamos parados en un semáforo vemos el caos que ocurre a diario
en la ciudad de Guatemala.
En épocas de escasez hay quienes se plantean la vida en el interior del país como una alternativa al nivel de vida de la ciudad. Hoy en día la mayoría de las personas que vive en núcleos como la ciudad son personas más desintegradas y que viven con miedo debido a que son parte del caos porque son personas que muchas veces no quieren abandonar el nivel de vida al que se están acostumbrados a una fuente de ingreso. La idea es aprovechar y visitar el interior de la República. Estos lugares tienen muchas ventajas: podríamos mencionar que solo con visitar el interior disminuye considerablemente nuestro nivel de estrés. Además lo que queremos es recargar energías y escapar del caos que tenemos todos cuando vivimos en una ciudad tan desordenada y que constantemente hay actividad, eso significa que nunca hay un momento de paz. Una visita obligatoria para cualquiera que desea dormir en paz, sin ruidos y buen fútbol es la ciudad de las Gardenias, aunque no haya nacido en este lindo territorio, los coatepecanos se sienten muy orgullosos de muchas cosas. La impresión de Coatepeque es una experiencia única donde le demuestra que nuestra historia patria es tan linda y que está plasmada con reflejos inolvidables como son su gente, su comida y paisajes hermosos. En mi reciente visita a Coatepeque camine las calles para respirar aire totalmente puro y sobre todo tranquilidad. Cosas notables del municipio son los nombres muy usados: Carlos, Jose y Maria. Lo cierto es que conocer personas en el interior del país es crear una comunidad unida y menos gastos. Cada vez que salgo de la ciudad me permite vivir más relajado y tranquilo. Es cierto que podemos encontrar algunos beneficios de vivir en el interior ( Xela o Coatepeque) . Tener la cercanía algunos servicios o comodidades como Tapachula ( 72.9km desde Coatepeque), IRTRA, playas (tilapa y ocós) y a todo esto lo recompensa la tranquilidad, paz y salud que nos aporta en vivir en lugares tan bellos como Guatemala.
Mi línea de opinión es liberal y abierta, comprometida con expresar ideas con honradez y convicción. He colaborado en espacios como Revista Crónica, El Quetzalteco, Siglo XXI y La Voz de Xela. Actualmente escribo de forma independiente, con total libertad, lejos de tartamudos mentales o aduladores de turno. Me dirijo a quienes realmente valoran la lectura honesta, directa y sin filtros.
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